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Síndrome de Mayer-von Rokitansky-Küster-Hauser

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Resumen
Introducción: el síndrome de Mayer-von Rokitansky-Küster-Hauser (MRKH) ocurre aproximadamente en una de cada cinco mil mujeres nacidas vivas y es la causa más común de ausencia congénita de vagina. Método: se presentan dos casos manejados quirúrgicamente mediante corrección abdominoperineal con interposición de intestino, en conjunto por las especialidades de Ginecología Pediátrica y de la Adolescencia y Cirugía de Colon y Recto en el Hospital de San Ignacio. Dados los hallazgos clínicos y paraclínicos, se consideró que la mejor opción terapéutica para las pacientes era la realización de la neovagina mediante el uso de colon sigmoide, ya que estas pacientes
no presentaban ningún grado de canal vaginal que fuera dilatable. Conclusión: las opciones quirúrgicas en pacientes con agenesia vaginal son uno de los mejores tipos de tratamiento existentes para ofrecerles a estas pacientes. Entre estas, la creación de una vagina con colon sigmoides es una técnica quirúrgica con excelentes resultados y
relativamente pocas complicaciones que ha demostrado una adecuada aceptación por parte de las pacientes.

Entrevista con César Cancino

En este video podrás ver una interesante entrevista a la periodista Andrea Gonzélez-Villablanca sobre la Fundación Ninfas de Rokitansky, de la cual yo soy colaborador.

Cómo tener un embarazo saludable: para adolescentes

Cómo tener un embarazo saludable
(Having a Healthy Pregnancy)

Si has decidido tener un bebé, lo más importante es que te cuides mucho, de modo que tanto tú como el bebé estén sanos en el futuro. Las muchachas que reciben la atención adecuada y toman las decisiones correctas tienen grandes posibilidades de tener bebés sanos.

Atención prenatal
Si descubres que estás embarazada, visita a un médico lo antes posible para comenzar a recibir atención prenatal (asistencia médica durante el embarazo). Cuanto antes comiences a recibir asistencia médica, mejores serán las posibilidades de que tanto tú como tu bebé estén sanos en el futuro.

Si no puedes afrontar el gasto de la visita a un médico o pagar la consulta en una clínica para recibir atención prenatal, existen organizaciones de servicios sociales que pueden ayudarte. Pídeles a tus padres, al consejero escolar o a algún otro adulto en quien confíes que te ayuden a encontrar recursos en tu comunidad.

Durante la primera consulta, el médico te hará una gran cantidad de preguntas, como la fecha de tu último período. De este modo, podrá calcular cuánto tiempo llevas de embarazo y para qué fecha esperas a tu bebé.

Los doctores calculan la duración del embarazo en semanas. La fecha de parto es estimativa, pero la mayoría de los bebés nacen entre 38 y 42 semanas después del primer día del último período menstrual de la mujer, o entre 36 y 38 semanas después de la concepción (cuando el esperma fertiliza al óvulo). Sólo un pequeño porcentaje de mujeres dan a luz en la fecha de parto estimada.

El embarazo se divide en tres fases, o trimestres. El primer trimestre abarca desde la concepción hasta el final de la semana número 13. El segundo va desde la semana 14 hasta la 26. El tercero comprende desde la semana 27 hasta el final del embarazo.

El médico te examinará y realizará un examen pélvico. El médico también te pedirá análisis de sangre, de orina y análisis para verificar la presencia de enfermedades de transmisión sexual (STD por su sigla en inglés), lo que incluye un análisis de VIH, una afección cada vez más frecuente en las adolescentes. (Debido a que algunas STD pueden causar graves problemas en la salud de los recién nacidos, es importante recibir el tratamiento adecuado para proteger al bebé).

El médico te explicará cuáles son los cambios físicos y emocionales que probablemente experimentes durante el embarazo. También te enseñará a reconocer los síntomas de posibles problemas (complicaciones) durante el embarazo. Esto es fundamental, porque las adolescentes corren mayores riesgos de atravesar ciertas complicaciones, como padecer anemia o hipertensión y dar a luz antes de la fecha prevista (parto prematuro).

Tu médico querrá que comiences a tomar vitaminas prenatales que contienen ácido fólico, calcio y hierro de inmediato. Tu médico puede recetarte las vitaminas o puede recomendarte una marca que puedas comprar sin receta. Estos minerales y vitaminas contribuyen a garantizar la buena salud del bebé y la madre, además de evitar ciertos defectos de nacimiento.

Lo ideal es que visites a tu médico una vez por mes durante las primeras 28 semanas de embarazo. Después, deberás visitarlo cada 2 semanas hasta la semana 36, y una vez por semana desde ese momento hasta el parto. Si padeces alguna enfermedad, como la diabetes, que requiere un seguimiento cuidadoso durante el embarazo, es probable que tu médico quiera verte con mayor frecuencia.

Durante las consultas, tu médico controlará tu peso, la presión arterial y la orina, además de medir tu abdomen para ir registrando el crecimiento del bebé. Cuando los latidos del corazón del bebé puedan escucharse con un aparato especial, el médico los escuchará cada vez que lo visites. Es probable que tu médico también te indique otros exámenes durante el embarazo, como un ultrasonido, para asegurarse de que el bebé está en perfectas condiciones.

También forma parte de la atención prenatal asistir a clases donde las mujeres que están esperando un bebé aprenden cómo tener un embarazo y un parto saludables, además de cuáles son los cuidados básicos para el recién nacido. Es probable que estas clases se dicten en hospitales, centros médicos, escuelas y universidades de la zona donde vives.

Si a los adultos puede resultarles difícil hablar con el médico acerca de su propio cuerpo, esto es aún más difícil para las adolescentes. La función de tu médico es ayudarte a que disfrutes de un embarazo saludable y tengas un bebé sano… y es probable que no exista nada que una mujer embarazada no le haya contado. Por lo tanto, no temas preguntar acerca de todo lo que necesites saber.

Sé siempre sincera cuando tu médico te haga preguntas, aun cuando sean embarazosas. Muchos de los temas que tu médico desea cubrir podrían afectar la salud de tu bebé. Piensa en tu médico como alguien que es no sólo un recurso, sino también un amigo en quien puedes confiar para hablar sobre lo que te está ocurriendo.

Qué cambios puedes esperar en tu cuerpo
El embarazo genera muchos cambios físicos. Éstos son algunos de los más comunes:

Crecimiento de los pechos
El aumento de tamaño de los pechos es uno de los primeros signos de embarazo y los pechos pueden continuar creciendo a lo largo del embarazo. Es posible que aumentes varios talles de sostén durante el transcurso del embarazo.

Cambios en la piel
No te sorprendas si la gente te comenta que tu piel parece “radiante” cuando estás embarazada: el embarazo produce un aumento del volumen de la sangre, que puede hacer que tus mejillas estén algo más rosadas que lo habitual. Además, los cambios hormonales aumentan la secreción de las glándulas sebáceas, por lo que tu piel quizá luzca más brillante. Por la misma razón, el acné también es común durante el embarazo.

Entre otros de los cambios que generan las hormonas del embarazo en la piel, se encuentran unas manchas amarillentas o amarronadas que aparecen en el rostro, las que reciben el nombre de melasma, y una raya oscura que va del ombligo hasta el pubis, que se conoce como linea nigra.

Además, los lunares o las pecas que tenías antes del embarazo pueden aumentar de tamaño o volverse más oscuros. Incluso la areola, la zona alrededor del pezón, se vuelve más oscura. También pueden aparecer estrías (líneas delgadas de color rosado o púrpura) en el abdomen, los pechos o los muslos.

Salvo el oscurecimiento de la areola, que suele ser permanente, estos cambios en la piel desparecerán después del parto.

Cambios de humor
Es muy habitual experimentar cambios de humor durante el embarazo. Algunas jóvenes pueden padecer de depresión durante el embarazo o después del parto. Si presentas síntomas de depresión, como tristeza, cambios en los patrones de sueño, deseos de hacerte daño a ti misma o sentimientos negativos acerca de ti o de tu vida, consulta a tu médico para que te asesore acerca de empezar un tratamiento.

Molestias del embarazo
El embarazo puede causar algunos efectos secundarios molestos. Entre estas molestias, se incluyen las siguientes:

•náuseas y vómitos -en especial durante los primeros meses del embarazo;
•hinchazón en las piernas;
•várices en las piernas y en la zona alrededor de la abertura vaginal;
•hemorroides;
•acidez y constipación;
•dolor de espalda;
•cansancio y
•problemas para conciliar el sueño.
Si padeces uno o más de estos efectos secundarios, recuerda que no eres la única. Pídele a tu médico que te aconseje acerca de cómo manejar estos problemas comunes.

Si estás embarazada y tienes hemorragias o sientes dolor, comunícate inmediatamente con el médico, aun cuando hayas decidido interrumpir tu embarazo.

Lo que debes evitar
Si fumas, tomas alcohol o consumes drogas durante el embarazo, tanto tú como tu bebé corren el riesgo de tener problemas graves.

Alcohol
En la actualidad, los médicos consideran que no es aconsejable beber ni una gota de alcohol durante el embarazo. Si tomas bebidas alcohólicas, puedes dañar al feto en desarrollo y el bebé corre el riesgo de tener defectos de nacimiento y problemas mentales.

Fumar
Fumar durante el embarazo conlleva algunos de los siguientes riesgos: nacimiento de un feto muerto (cuando un bebé muere dentro del vientre de la madre), bajo peso del recién nacido (que aumenta la posibilidad de que el bebé tenga problemas de salud), bebés prematuros (bebés que nacen antes de la semana 37) y síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS por su sigla en inglés). El SIDS es la muerte súbita, sin motivo aparente, de un bebé menor de un año.

Drogas
Consumir drogas ilegales, como cocaína o marihuana, durante el embarazo puede provocar abortos, partos de bebés prematuros y otros problemas de salud. Además, los bebés pueden nacer con una adicción a ciertas drogas.

Si tienes problemas para dejar de fumar, de beber alcohol o de consumir drogas, pídele a tu médico que te ayude. Consulta a tu médico antes de tomar alguna medicación durante el embarazo. Esto incluye los medicamentos que se venden sin receta, los preparados y complementos a base de hierbas, y las vitaminas.

Sexo no seguro
Habla con tu médico acerca de las relaciones sexuales durante el embarazo. Si el médico te permite mantener relaciones sexuales durante el embarazo, debes usar un condón para evitar contraer una enfermedad de transmisión sexual (STD en ingles). Debido a que algunas STD pueden provocar ceguera, neumonía o meningitis en el recién nacido, es importante que te protejas a ti misma y protejas al bebé.

Cómo cuidarte durante el embarazo
Alimentación
Muchas jóvenes se preocupan por el aspecto de su cuerpo y temen aumentar de peso durante el embarazo. Pero éste no es el momento de reducir las calorías o hacer una dieta, ya que estás alimentando a dos personas. Tanto tú como tu bebé necesitan de ciertos nutrientes para que el bebé crezca adecuadamente. Si comes una variedad de alimentos saludables, bebes suficiente agua y reduces la comida chatarra, con alto contenido graso, ayudarás a que tanto tú como el bebé que está creciendo sean sanos.

Los médicos suelen recomendar agregar alrededor de 300 calorías diarias a la dieta, de modo de proporcionarle al feto en crecimiento una nutrición adecuada. Según el peso que tenías antes de quedar embarazada, deberías aumentar entre 11 y 15 kilos (25 a 35 libras) durante el embarazo, mayormente durante los últimos 6 meses. Tu médico te aconsejará acerca de esto según tu situación particular.

Comer más fibras —25 a 30 gramos diarios— y beber suficiente agua pueden ayudar a evitar problemas comunes, como la constipación. Las frutas y las hortalizas frescas, así como los panes integrales, los cereales o los pastelillos con harina integral, son buenas fuentes de fibras.

Es necesario que evites algunos alimentos y bebidas durante el embarazo, como los siguientes:

•algunos tipos de pescado, como pez espada, atún enlatado y otros pescados que pueden tener un contenido elevado de mercurio (el médico puede ayudarte a decidir qué pescados comer);
•comidas con huevos crudos, como la mousse o ensalada tipo “César”;
•carne y pescado crudos o apenas cocidos;
•carnes procesadas, como salchichas o fiambres;
•quesos blandos sin pasteurizar, como el queso feta, brie, azul o de cabra; y
•leche, jugo o sidra sin pasteurizar.
También es conveniente que limites el consumo de edulcorantes artificiales y de bebidas con cafeína y edulcorantes artificiales.

Ejercicio
Hacer ejercicio durante el embarazo es bueno para tu salud siempre y cuando no tengas complicaciones con el embarazo y escojas las actividades apropiadas. Los médicos suelen recomendar actividades de bajo impacto, como caminar, nadar y practicar yoga. Por lo general, debes evitar los deportes de contacto físico y las actividades aeróbicas de alto impacto, que plantean mayores riesgos de lesionarse. Asimismo, no es recomendable realizar un trabajo que implique levantar objetos pesados para las mujeres durante el embarazo. Habla con tu médico si tienes dudas acerca de qué tipo de ejercicios son seguros para ti y tu bebé.

Sueño
Es importante descansar mucho durante el embarazo. Durante los primeros meses de embarazo, intenta adquirir el hábito de dormir de costado. A medida que avance el embarazo, acostarte de costado, con las rodillas dobladas, será la posición más cómoda. Además, facilitará el funcionamiento del corazón, ya que el peso del bebé no ejercerá ninguna presión sobre la vena que transporta la sangre desde los pies y las piernas de regreso al corazón.

Algunos médicos recomiendan de manera específica que las jóvenes embarazadas deben dormir sobre el costado izquierdo. Debido a que algunos de los principales vasos sanguíneos se encuentran en la parte derecha del abdomen, acostarse sobre el costado izquierdo ayuda a evitar que el útero ejerza presión sobre ellos. Pregúntale a tu médico cuál es su recomendación. En la mayoría de los casos, el secreto está en acostarse sobre cualquiera de los costados, para disminuir la presión en la espalda.

A lo largo del embarazo, pero particularmente en las últimas etapas, es probable que te despiertes con frecuencia por la noche para ir al baño. Si bien es importante beber suficiente agua durante el embarazo, intenta beber más durante el día en lugar de hacerlo por la noche. Ve al baño antes de acostarte. A medida que el embarazo avance, tal vez te resulte difícil encontrar una posición cómoda en la cama. Puedes probar colocando almohadas alrededor y debajo del estómago, la espalda o las piernas para sentirte más cómoda.

El estrés también puede afectar el sueño. Tal vez, estés preocupada por la salud del bebé, por el parto o por cómo será desempeñar este nuevo rol de madre. Todos estos sentimientos son normales, pero pueden producirte insomnio. Habla con tu médico si tienes problemas para dormir durante el embarazo.

Salud emocional
Es común que las adolescentes embarazadas experimenten una variedad de emociones, como miedo, enojo, culpa, confusión y tristeza. Tal vez, te lleve algún tiempo adaptarte al hecho de que vas a tener un bebé. Significa un enorme cambio y es natural que las adolescentes embarazadas se pregunten si están listas para asumir las responsabilidades que implica convertirse en madres.

Los sentimientos de una joven suelen depender de cuánto apoyo reciba por parte del padre del bebé, su familia (y la familia del padre del bebé) y sus amigos. La situación de cada joven es diferente. Según cuál sea tu situación, quizá necesites buscar un mayor apoyo en personas que no formen parte de tu familia. Es importante que hables con aquellas personas que puedan apoyarte, orientarte y ayudarte a compartir y poner en orden tus sentimientos. Tu consejero escolar o una enfermera pueden orientarte para que encuentres los recursos que ofrece tu comunidad para ayudarte.

En algunos casos, las adolescentes embarazadas tienen abortos espontáneos y pierden al bebé. Esto puede ser muy triste y difícil de superar para algunas, aunque a otras les provoca una sensación de alivio. Es importante que hables acerca de estos sentimientos y que recibas el apoyo de tus amigos y tu familia; si esto no es posible, acude a consejeros o maestros.

La escuela y el futuro
Algunas jóvenes planean criar a su bebé por sí mismas. En ocasiones, los abuelos u otros integrantes de la familia las ayudan. Algunas jóvenes deciden entregar a su bebé en adopción. Estas difíciles decisiones implican una gran dosis de coraje y preocupación por el bebé.

Las jóvenes que han terminado la escuela secundaria tendrán mayores oportunidades de conseguir un buen trabajo y de disfrutar una vida más exitosa. En la medida de lo posible, debes terminar la escuela secundaria ahora en lugar de intentar retomar los estudios más tarde. Pídele a tu consejero escolar o algún adulto en quien confíes que te brinden información acerca de qué programas y clases ofrece la comunidad para adolescentes embarazadas.

Algunas comunidades cuentan con grupos de apoyo especialmente dedicados a padres adolescentes. En algunas escuelas secundarias, hay guarderías. Tal vez, un integrante de tu familia o un amigo puedan ocuparse del bebé mientras estás en la escuela.

Puedes obtener más información sobre lo que ocurrirá cuando seas madre si lees libros, asistes a clases o consultas sitios de Internet confiables sobre la crianza. Tu pediatra, tus padres, los integrantes de tu familia y otros adultos pueden orientarte cuando estás embarazada y cuando te conviertes en madre.

Actualizado y revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de revisión: enero de 2008

Nota: Toda la información incluida en TeensHealth® tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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Instrucciones para el uso de dilatadores vaginales en agenesia vaginal (MRKH)

Instrucciones para el uso de dilatadores vaginales

Si estas leyendo esta guía, es muy probable que tu ginecólogo te haya recomendado el uso de dilatadores vaginales para ayudarte a crear una vagina. La agenesia vaginal (ausencia de vagina) es una condición congénita que se presenta en algunas mujeres jovenes. Los dilatadores por lo general están disponibles en una serie de diferentes tamaños. A medida que la vagina se estira, se prescribe el siguiente tamaño de dilatador. El uso de dilatadores vaginales para crear una vagina es seguro y no requiere una cirugía. El propósito de esta guía es brindar información general. Esta guía no es una recomedación de tratamiento ni tampoco debe ser considerada como un consejo médico. Por favor consulte con su ginecólogo si tiene alguna pregunta.

El uso de dilatadores vaginales debe empezarse únicamente después de haber realizado un examen general y despues de que tu ginecólogo haya diagnosticado la agenesia vaginal. Tú y tu doctor deben revisar las siguientes instrucciones. Se recomienda realizar controles mensuales con tu doctor durante el tiempo que estés realizando la dilatación.

Antes de que empieces

Primero, tu doctor o enfermera tienen que enseñarte y aconsejarte. Será un poco incómodo hacer preguntas al comienzo, pero es muy importante que las hagas por que así podrás entender como crear tu vagina.

¿Cómo funcionan los dilatadores?

Con el tiempo, los dilatadores estiran lentamente la piel que se encuentra en el área vaginal. La mayoría de mujeres jovenes que tienen agenesia vaginal nacen con un hoyuelo vaginal (en donde la piel de la vagina se arruga un poquito). Otras jovenes pueden tener un orificio vaginal pequeño. Cuando el dilatador se coloca en esta área con presión la piel se estira y se forma una vagina. Si usas el dilatador frecuentemente el proceso tomará menos tiempo y entonces puedes imaginar que si casi no usas el dilatador el proceso tomará mucho más tiempo.

¿Cuánto tiempo tomará crear una vagina?

El proceso de crear una vagina puede tomar de 2 a 3 meses o hasta 18 meses dependiendo de la frecuencia con la que uses el dilatador y si lo usas de manera correcta. Generalmente si usas el dilatador correctamente dos veces al día durante 20 minutos aplicando presión tomará aproximadamente 3 a 6 meses para crear tu vagina. Puedes imaginar que tomará mucho más tiempo si no usas el dilatador(es) de manera constante. La mayoría de jovenes obtienen buenos resultados cuando recuerdan utilizar el dilatador(es) a la misma hora todos los días. Escoge una hora, como la primera hora del día o antes de irte a dormir de tal manera que se convierta en rutina. Una vez que te sientas cómoda, el dilatador puede sostenerse en el lugar correspondiente con una mano y así puedes realizar al mismo tiempo otras actividades como leer, ver la televisión o hablar por teléfono.

¿Cómo puedo saber si estoy utilizando los dilatadores de manera correcta?

Antes de llevar tu dilatador(es) a casa tu ginecólogo deberá mostrarte cómo usarlo y darte tiempo para que puedas practicar como colocarlo en el lugar adecuado. Usarás sólo un dilatador a la vez empezando con el tamaño más pequeño. Seria mejor si te pones en una posición semi reclinada con las rodillas flexionadas. Pregunta si puedes usar un espejo para ayudarte a encontrar el lugar donde aplicarás presión.

Preparándote para usar el dilatador

Reserva aproximadamente 20 minutos dos veces al día durante los cuales no puedas ser interrumpida y puedas tener privacidad en tu habitacion o en el lugar de tu elección. Planifica esto con tus padres u otros miembros de la familia para asegurarte que no serás interrumpida, a menos que no te importe. Podría ser de ayuda si cuelgas un letrero en la puerta de tu dormitorio que diga “No molestar” lo cual mostrará a los que viven en tu casa que no estás disponible por algún tiempo.

Trata de tomar un baño caliente por lo menos 10 minutos antes de usar el dilatador. A pesar de que esta indicación no es absolutamente necesaria, el agua caliente ayuda a suavizar la piel en donde aplicarás el dilatador y permite que tu piel se estire más fácilmente.
Lava tu dilatador con agua tibia y jabón suave y luego sécalo.
Aplica una pequeña cantidad de lubricante a base de agua, como K-Y Jelly® o Surgilube Jelly®, en la punta de tu dilatador vaginal.
Usando el dilatador

Recuéstate sobre tu espalda y dobla las piernas (la misma posición como para un examen pélvico), y coloca el dilatador lubricado contra la piel debajo de la uretra (por donde sale la orina del cuerpo), exactamente ahí en el hoyuelo vaginal (este es el inicio de la indentación, donde estará tu vagina). Puedes encontrar este sitio si lentamente y gentilmente deslizas la punta del dilatador a lo largo del sitio justo debajo de tu uretra.

Haciendo presión, sostén el dilatador en el lugar unos 20 minutos. Empuja el dilatador hacia un ángulo en dirección hacia la parte baja de tu espalda o cóccix y simplemente manténlo en el lugar. NO hagas el movimiento de entrar y sacar el dilatador. Debes de sentir presión pero no debes de sentir dolor. Si sientes dolor, tal vez debes estar presionando muy fuerte. Si no sientes nada, no estas presionando lo suficiente. Despues de algunos intentos sentirás que estas utilizando la cantidad de presión correcta.

Despues de la dilatación

Mantén tu dilatador en un lugar seguro y en donde recordarás encontrarlo al siguiente día. A pesar que tu dilatador No necesita ser esterilizado, es una buena idea de tener el hábito de lavarlo con agua y jabón suave y secarlo antes de guardarlo. Para tener mayor privacidad algunas jovencitas han sugerido comprar una caja con llave barata en donde puedas guardarlo.

Mantén citas programadas con tu doctor, así él/ella podrá evaluar tu progreso! En la medida en que tu vagina se vaya estirando tu ginecólogo te prescribirá el siguiente tamaño de dilatador, el cual sera un poquito más grueso y largo que el anterior. Una buena idea es llevar tu dilatador a las citas.

La decisión de utilizar dilatadores debe ser tu PROPIA decisión. Si decides seguir este tratamiento tus padres y tu equipo de salud deberan de brindarte su apoyo. Si decides no crearte una vagina también está bien. No existe decisión correcta o incorrecta, sin embargo es importante que te sientas cómoda con cualquiera que esta sea. Si has decidido utilizar el dilatador (es) y no has obtenido buenos resultados despues de haberlo utilizado de manera constante, tu ginecólogo podría sugerirte realizar una cirugía.

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Escrito por el personal del centro de recursos para mujeres jovenes

Actualizada: 6/30/2009

Children’s Hospital Boston en Español

Valoracion Ginecológica de la Niña y la Adolescente