El Maestro Bueno

“En toda educación en lo superior y para lo superior
ha sido y es imprescindible la presencia del maestro,
cuya figura obtiene derecho de asilo permanente en la
memoria del discípulo”.

“El nacimiento natural es el ingreso a la vida. La
educación continúa el trayecto hacia la eternidad, y el
maestro, aunque fallecido, subsiste como permanente
guía del espíritu”.

“El cariño, el respeto y estima hacia el maestro bueno,
tiene algo de familiar y casi religioso: veneración por su sabiduría
más que por su saber. El maestro descubre las verdades científicas y
su sabiduría despliega la solemnidad y los secretos de la vida”.

Alfonso Borrero Cabal, S.J.
La Universidad. Estudios sobre sus orígenes, dinámicas y tendencias. Tomo V. p. 86

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